Bots y búsqueda por facetas en PrestaShop: CPU al 100 % y caídas
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Un cliente te escribe que la web va lenta. La abres, tarda cinco segundos y algo por dentro te dice que la culpa es de un módulo. Así que un domingo por la tarde te pones a desinstalar cosas a ciegas, a ver si suena la flauta.
Esa tarde casi nunca arregla nada, porque «va lenta» son en realidad dos problemas distintos, y solo uno de los dos se soluciona tocando la tienda.
Imagínate un restaurante. Hay un tiempo desde que pides hasta que la cocina saca el plato, y hay otro tiempo desde que el plato sale hasta que llega a tu mesa y puedes empezar a comer.
En una tienda online pasa lo mismo:
Si la cocina tarda tres segundos en empezar a sacar el plato, da igual lo bien que corra el camarero. Y ahí es donde se pierden la mayoría de las tardes de domingo: quitando decoración de la mesa cuando el problema está en los fogones.
No hace falta ninguna herramienta rara. Cuatro comprobaciones que puedes hacer tú:
Si el panel de administración va lento, no busques más módulos que desinstalar: el cuello de botella está en el servidor.
Después de unos cuantos rescates, la lista se repite bastante:
Ninguna de esas cosas se arregla desinstalando módulos, y todas se arreglan en una mañana si alguien sabe dónde mirar.
Nosotros administramos los servidores donde viven las tiendas de nuestros clientes. No es solo «alquilar una máquina»: es que la máquina esté dimensionada, al día y vigilada.
Y sin ataduras raras: el servidor y los dominios son tuyos, con tus accesos. Si un día quieres llevártelo, se lleva.
Lo primero, en el trabajo diario: el panel deja de arrastrarse, subir cien productos deja de ser una tarde perdida y los correos de pedido salen cuando tienen que salir.
Lo segundo, en las campañas: el día que mandas la newsletter a doce mil personas, la tienda aguanta el pico en lugar de caerse justo cuando estabas gastando en publicidad.
Y lo tercero, con el tiempo, en las visitas. Una tienda que responde rápido se rastrea mejor y se abandona menos, y eso acaba notándose en Google — aunque, como contábamos en por dónde empezar cuando no apareces en Google, la velocidad rara vez es lo primero que hay que arreglar.
Si tu tienda tarda más de lo que te gustaría y no sabes por dónde meterle mano, escríbenos. Miramos qué parte es la tienda y qué parte es la máquina, y te decimos qué se arregla en una mañana y qué necesita un cambio de casa.
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