Precios por país en PrestaShop: que cada cliente vea el suyo
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Si tu tienda sigue resolviendo las devoluciones con un PDF colgado en el pie de página, ya no cumples. Desde el 19 de junio de 2026 el cliente tiene que poder desistir desde tu propia web, con un botón, sin descargar nada y sin escribirte un correo.
La Directiva (UE) 2023/2673 metió un artículo nuevo, el 11 bis, en la normativa europea de derechos de los consumidores. Mucha gente cree que eso iba solo de banca y seguros, porque la directiva se ocupaba de los servicios financieros a distancia. No es así: el artículo 11 bis habla de los contratos a distancia celebrados mediante una interfaz en línea, y eso es tu tienda.
Los países tenían que tenerlo transpuesto en diciembre de 2025 y aplicarlo desde el 19 de junio de 2026. Esa fecha ya ha pasado.
Desistir tiene que ser tan fácil como comprar. Ese es el resumen de toda la norma.
La norma no dice «pon un formulario y ya». Dice cuatro cosas bastante concretas:
Ese cuarto punto es el que más cuesta improvisar. Un correo automático sirve como soporte duradero, pero tiene que llevar dentro lo que pidió y cuándo lo pidió, no un «hemos recibido tu mensaje».
España llegó tarde a la transposición y a día de hoy sigue sin publicarse la norma que lo lleva a la ley de consumidores. La OCU lo ha denunciado públicamente.
Eso no significa que puedas olvidarte, por tres motivos muy prácticos: la fecha de aplicación europea ya está en vigor; cuando se publique el real decreto se aplicará desde el 19 de junio de 2026, no desde el día en que salga; y si vendes a consumidores de otros países de la UE, allí ya te lo pueden exigir hoy.
Dicho de otro modo: es una obligación con fecha de caducidad puesta, y el que la monte ahora lo hace con calma en lugar de con prisa.
Todo lo demás sigue igual, y conviene recordarlo porque es donde están los sustos:
Lo montamos con el artículo 11 bis delante, punto por punto:
A partir de ahí es gestión: la solicitud entra en tu panel con sus estados —recibida, en revisión, aceptada, producto recibido, reembolsada, rechazada—, cada cambio queda con su fecha y quién lo hizo, y el cliente recibe aviso cuando cambia. El pedido puede cambiar de estado solo si así lo configuras.
Y como el formulario está abierto a cualquiera —tiene que estarlo: un consumidor puede desistir sin volver a entrar en su cuenta— lleva un antispam que no cede datos a terceros.
Si tu tienda todavía manda a un PDF, a un correo o a un teléfono, escríbenos. Dejarlo funcionando es rápido, y ahora mismo es de las pocas cosas de tu tienda que tienen una fecha en el calendario ya vencida.
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